En minería, una emergencia puede transformar en segundos un escenario controlado en una situación crítica. El rescate eficaz no empieza cuando ocurre el accidente: empieza mucho antes, con entrenamiento, planificación, equipos adecuados, roles definidos y práctica constante.

La preparación es la primera herramienta de rescate.

Un equipo de rescate minero debe estar preparado para caída de personas, accidentes vehiculares, atrapamientos, espacios confinados, trabajos en altura, derrumbes y otros eventos propios de la operación. La respuesta debe ser organizada: reconocer el escenario, controlar peligros, establecer comunicaciones, asegurar la escena, acceder a la víctima, estabilizarla y ejecutar una extracción segura.

El entrenamiento práctico convierte los procedimientos escritos en capacidades reales. Las maniobras con cuerdas, camillas, anclajes, equipos de protección y herramientas de rescate deben practicarse en escenarios que reproduzcan, dentro de límites seguros, la complejidad de la operación. Cada ejercicio debe cerrar con una evaluación y acciones de mejora.

La preparación también es una exigencia normativa.

En el Perú, el D.S. N° 024-2016-EM establece que las brigadas de emergencia deben estar preparadas para responder en superficie y en interior de mina. También exige evaluación de sus integrantes, simulacros periódicos y equipos mínimos de salvataje minero para la respuesta a emergencias.

Como referencia internacional, NFPA 2500 establece capacidades organizacionales para búsqueda y rescate técnico, además de requisitos relacionados con operaciones, entrenamiento y equipos de cuerda de seguridad para servicios de emergencia. Su aplicación debe integrarse con la normativa peruana, los procedimientos de la unidad minera y la evaluación de riesgos.

En una emergencia real, la diferencia entre una maniobra entrenada y una improvisada puede ser decisiva. Por eso, la preparación debe ser continua: entrenar, evaluar, corregir y volver a entrenar.

“En rescate, la preparación no se improvisa: se entrena.”

En Responderis, sabemos que estar preparados puede marcar la diferencia cuando cada segundo cuenta.
Fortalecemos las capacidades de los equipos de respuesta mediante entrenamiento especializado, simulacros y preparación para escenarios de emergencia, adaptados a las necesidades de cada operación.