
En la gestión de una emergencia, los errores más comunes pueden tener consecuencias graves para la seguridad de las personas, la efectividad de la respuesta y la recuperación posterior.
Según la FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de EE. UU.), el 75% de los fracasos en la gestión de emergencias están relacionados con una falta de liderazgo claro y coordinación.
Un estudio publicado en el Journal of Emergency Management mostró que equipos con liderazgo definido reaccionaron 40% más rápido y con menos errores que equipos sin liderazgo.
Solo el 30% del personal civil o comunitario se siente preparado para asumir liderazgo en una crisis, según la Cruz Roja Internacional.
En entornos laborales, el 56% de los empleados no sabría quién debe liderar en caso de una emergencia, según un estudio de Workplace Safety & Prevention Services (WSPS).
Describimos los errores más frecuentes:
1. Falta de liderazgo
- No se establece la responsabilidad del liderazgo claramente lo que redunda en múltiples voces dando órdenes.
- No hay claridad de responsabilidades en la cadena de mando y falta de competencias en los que dirigen.
2. Comunicación deficiente
- Información contradictoria o incompleta.
- Uso ineficaz de medios de comunicación (radio, teléfono, etc.).
- No se actualiza a todos los involucrados con los cambios de situación.
3. Ausencia de un plan de Operaciones
- No existe o es deficiente el análisis de riesgo del cual parte el plan.
- No hay protocolos establecidos o son desconocidos por el personal.
- Se improvisa sin criterios técnicos ni coordinación.
4. Falta de capacitación y entrenamiento
- No existe correlación entre la capacitación y los riesgos de emergencias.
- El personal no sabe cómo actuar ni qué herramientas usar.
- Escasa realización de simulacros o entrenamientos prácticos.
5. Subestimar la magnitud del evento
- Se minimiza el riesgo o se retrasa la activación de recursos.
- Se actúa tarde, cuando el daño ya se ha expandido.
6. Mala gestión de recursos
- No se tiene control de los recursos asignados.
- No se distribuyen bien los equipos, personal o suministros.
- Saturación o falta de uso de recursos disponibles.
7. No priorizar correctamente
- Se descuida la seguridad del personal de respuesta.
- No se atiende primero a las víctimas más graves (error en Triaje).
8. Falta de coordinación
- No existe coordinación entre las Instituciones o áreas involucradas en la respuesta.
- Cada entidad actúa de manera aislada.
9. Descuidar la documentación y evaluación
- No se registran las acciones ni se hace análisis posterior.
- Se pierde la oportunidad de aprender para futuras emergencias.
- No se evalúa la atención de la emergencia.
10. Ignorar el componente humano y psicológico
- No se brinda apoyo psicológico a víctimas ni al personal de respuesta.
- Falta de empatía o manejo inadecuado de la angustia colectiva.
En Responderis, transformamos la incertidumbre en acción con planes, entrenamientos y liderazgo especializado que previenen errores críticos como la falta de coordinación, comunicación deficiente o la improvisación sin criterios técnicos.