
En el Perú, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte y generan la mayor carga de morbilidad y mortalidad en la población adulta. Las estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa) confirman que esta situación representa un grave desafío para la salud pública y la seguridad laboral, especialmente dado que muchos eventos cardiovasculares ocurren fuera del ámbito hospitalario.
La evidencia científica demuestra que la mayoría de los paros cardiorrespiratorios ocurren fuera del ámbito hospitalario, siendo los espacios laborales uno de los escenarios más frecuentes. La capacitación del personal y la disponibilidad de desfibriladores pueden duplicar o triplicar las probabilidades de supervivencia.
Aproximadamente el 28 % de peruanos padece alguna enfermedad cardíaca, lo que implica un riesgo significativo de eventos cardio-respiratorios, especialmente infartos y arritmias.
El 50.8 % de las personas mayores de 60 años presentan un muy alto riesgo de enfermedades cardiovasculares, según la ENDES 2021.
Estudios epidemiológicos revelan que una proporción sustancial de muertes cardiovasculares en el Perú está asociada con comorbilidades como hipertensión arterial.

La cadena de supervivencia constituye un conjunto de acciones críticas y secuenciales destinadas a incrementar la probabilidad de supervivencia de una persona que sufre un paro cardiorrespiratorio. En el entorno laboral, donde confluyen factores de riesgo como estrés, esfuerzo físico, exposición a maquinaria y emergencias médicas imprevistas, la correcta implementación de esta cadena resulta fundamental.
Cada minuto sin intervención reduce la probabilidad de supervivencia entre un 7 % y un 10 %, lo que resalta la necesidad de actuar de forma inmediata.
La cadena de supervivencia según AHA 2025 está compuesto por 6 eslabones:

Aplicación de la cadena de supervivencia en el entorno laboral
- Identificación de riesgos
Las empresas deben evaluar los factores de riesgo asociados a su actividad: trabajos físicos intensos, ambientes calurosos, estrés laboral, manipulación de sustancias peligrosas o labores en altura.
- Capacitación del personal
La formación periódica en primeros auxilios, RCP y uso del DEA es esencial. Todo trabajador debe ser capaz de:
- Reconocer un paro cardiorrespiratorio
- Activar el sistema de emergencias
- Iniciar RCP básica
- Utilizar correctamente un DEA
- Implementación de equipos de emergencia
Los centros de trabajo deben contar con:
- Desfibriladores externos automáticos en zonas estratégicas.
- Botiquines de primeros auxilios.
- Señalización visible de rutas de evacuación y puntos de emergencia
- Protocolos de actuación
Se deben establecer procedimientos claros que indiquen:
- A quién llamar
- Qué hacer ante un paro cardiaco
- Quiénes integran la brigada de primeros auxilios
- Dónde se encuentran los DEAs
La implementación de la cadena de supervivencia genera múltiples beneficios:
- Reducción de la mortalidad laboral
- Mejora del clima organizacional
- Cumplimiento de normativas de seguridad y salud en el trabajo
- Reputación corporativa responsable
En Responderis, entendemos que cada minuto cuenta. Por ello, acompañamos a las empresas en la implementación integral de la cadena de supervivencia en el entorno laboral, mediante la capacitación en RCP y uso del DEA, la dotación de equipos de emergencia y el diseño de protocolos de respuesta inmediata. Nuestro objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta ante eventos cardiovasculares, proteger la vida de los trabajadores y promover entornos laborales más seguros, preparados y responsables.