El efecto Dunning–Kruger (DKE) describe la tendencia de individuos con bajo rendimiento o conocimiento a sobreestimar su competencia, mientras que los más expertos tienden a subestimarse. Esta distorsión tiene implicaciones directas en contextos de alta criticidad como la respuesta a emergencias: decisiones rápidas, evaluación imprecisa de riesgos y coordinación de equipos pueden verse afectadas por autoevaluaciones erróneas. Este artículo sintetiza hallazgos empíricos y aplicados relevantes para equipos de rescate (bomberos, paramédicos, brigadas SAR y primeros respondedores), identifica lagunas y propone líneas de intervención formativa.

La formulación clásica del DKE (Kruger & Dunning, 1999) sostiene que la incompetencia produce una doble carga: no solo un rendimiento inferior, sino también la falta de herramientas metacognitivas para reconocer esa inferioridad. Estudios posteriores han replicado y matizado el efecto, mostrando que la inexactitud en la autoevaluación puede deberse a una mezcla de falta de conocimiento y sesgos sociales como “ser el mejor que el promedio”.

Estudios recientes en medicina de emergencia y simulación muestran patrones consistentes: participantes con bajo desempeño tienden a sobrevalorar sus habilidades (ej., pruebas dentro del entrenamiento, simulaciones de resucitación, procedimientos técnicos), y la magnitud del DKE puede reducirse mediante retroalimentación objetiva y entrenamiento basado en simulación.

Investigaciones en gestión de desastres han documentado la presencia del DKE en escenarios de planificación y respuesta, con implicaciones sobre la duración de búsquedas, la evaluación de riesgos y la coordinación interinstitucional. En el ámbito de bomberos, artículos técnicos y estudios cualitativos subrayan la importancia de la humildad en el liderazgo operativo y el entrenamiento continuo para mitigar el exceso de confianza.

En equipos de rescate concurren varios factores que amplifican el impacto del DKE:

  1. Alto estrés y carga cognitiva que reducen la capacidad metacognitiva.
  2. Cultura organizacional que puede premiar la confianza y penalizar la duda.
  3. Jerarquía operativa donde la autoevaluación del líder influye fuertemente en decisiones del equipo.
  4. Entrenamiento irregular entre miembros (voluntarios vs. profesionales).

Estos factores hacen más probable que la sobreestimación de habilidades se traduzca en decisiones operativas arriesgadas o en retrasos para solicitar apoyo. Estudios sobre confianza y competencia en simulaciones médicas y de rescate apoyan estos mecanismos y muestran que intervenciones formativas (retroalimentación, evaluación objetiva, debrief estructurado) modulan la discrepancia entre percepción y desempeño.

Para reducir la discrepancia entre la autopercepción y la competencia real en brigadas de rescate, podemos implementar:

Cultura organizacional que valore la humildad y el aprendizaje continuo, incorporando liderazgo que modele “ser no-saber” y fomente solicitar ayuda cuando hace falta